28 de julio - Mirando desde la CabañAlemana

 

28 de julio - Mirando desde la CabañAlemana

 

Un cuentito de yapa para un amigo

 

(dedicado al autor de mi poema favorito de Fiestas Patrias*)


Daria León Agosto 2009

 

 

 

La desfachatez orgiástica de contar cuentos y de inventar no son cualidades consustanciales a mi ser seco aleman. Sin mencionar los que me acusan de una falta entera de sustancia fundamental.

 

 

 

Sin embargo me persuadieron – y no he logrado resistir a la tentación – superar las dudas, seguir escribiendo. Como me dijeron, en honor de la patria todo vale la pena.

 

No es mi propia patria, sentí la responsabilidad pesando terriblemente sobre mis hombros pero no queria molestar a nadie con éstas pequeñas preocupaciones.

 

Demoré semanas antes de empezar.

 

Como extranjera no me atrevía interferir. Aprendí que las fiestas, esos días más importantes del año, exigen toda la atención.

 

Ahora ya habrá terminado el revuelo, todo se está calmando por estos lares para marchar con firmeza rumbo a un futuro aún más glorioso de esa maravilla de país ...

 

 

 

Disculpen, olvidé mencionar que se trata del Perú, país de nostalgia, país de anhelo.

 

¡Una vez más tocar su tierra, respirar su aire! ¡Una vez más su cielo gris-rosa’o-lima!

 

El 28 de julio, me instruyeron, Fiestas Patrias, una fecha de importancia mundial. La bandera roja blanca resplandece desde esos mundos de Diós.

 

 

 

Vivimos acá en una ciudad tranquila de solamente 300.000 de habitantes. Gracias a Dios, acompañados siempre de los lindos paisanos del paraíso terrenal.

 

En nuestro circulo aleman-latino se han notado movimientos intensificados en esos días. Invitaciones, cientos de cartas con felicitaciones y a muchos díasanteriores.

 

 

 

Lamentablemente nosotros mismos no pudimos participar en la fiesta estupenda que organizaron – junto al palacio, en el parque bello imaginado con grandeza por los jardineros del rey, único ambiente adecuado para tal ocasión. Llorando muchas lágrimas tuvimos que dedicarnos al trabajo. En la noche escuchamos desde la lejanía fuegos artificiales, música, baile, bulla y risa. Soñamos con las ricas comidas que perdimos.

 

El desayuno demasiado temprano de yogur blanco nos dejó con un resabio insípido de no habernos hermanados.

 

 

 

*mirar: www.leonadas.blogspot.com

 

 

 

Desolado, mi esposo al toque se puso en camino para averigar en la vecinidad como pasaron la noche.

 

Todo fue esplendido, maravilloso y excelente, chévere y bacán – más palabras no conozco todavía.

 

 

 

Sólo después se difundieron algunos rumores infundiendo una gotita de vermút, como se dice acá – una gotita de amargura, amargo de angostura. Chismoseando hombre con hombre, mujer con mujer.

 

 

 

Josefa Martina y Herculano Séptimo, esa pareja joven prometedora en asuntos de amor, recién casados, se habían juntado en una cabaña en el campo con sus amigos, para montar una celebración que lentamente irá revelando toda clase de secretos sobre los participantes.

 

 

 

A Josefa Martina, nuestra protagonista, ya desde su nacimiento le tocó el destino que su cumpleaños anual por mera coincidencia coincide desde siempre con las grandes Fiestas de la Patria.

 

En defensa de su esposo, Herculano Séptimo, llamado la roca (a no confundir con los siete maravillas del mundo) hay que aducir que se conocieron más tarde, que no ha podido saber. Pero no quiero anticipar lo que pasó. Aunque un artículo en la revista El Sábado, Chile, ya hizo algunas alusiones ... que lea el quien tiene ojos.

 

 

 

Andamos caminos variados siguiendo las huellas del senor ... la una mano no siempre sabe que hace la otra. Nuestra linda pareja se lanzó hacer las preparativas para la fiesta. Pensaron preparar la misma fiesta. Herculano mucho tiempo permaneció en silencio. Josefa no le molestaba, los hombres son así, la aconsejaron sus amigas más experimentadas. Necesitan su cueva para planificar.

 

 

 

Pero sabemos también que los hombres persiguen su meta fija, resueltos, sin cesar ni dejarse distraer por lo que hay en el camino. Y la meta más alta, inevitable – siempre venerable siervo de Dios – : Hacer un voto de sangre y defender el honor de su país.

 

 

 

Las preparaciones para el día de fiesta tomaron preso de sus pensamientos días y noches. Una pequeña gripe, mal de la cabeza, amenazó tumbarle a la cama, pero él superó. Resistió a la tentación de perderse en recuerdos bonitos cuando su mamá le traía su tecito, como se echaba su ron de soltero para olvidarse de los males.

 

Días y noches trabajaba y trabajaba.

 

 

 

A su querida Josefa ocultó su secreto mientrás ella recordaba las horas felices de niña esperando navidad, cuando sus papás en secreto, con puertas cerradas, preparaban sorpresas.

 

 

 

No sabía que el pobre pobre Herculano se rompió la cabeza, dedicaba todo ese tiempo a su patria, escribiendo textos y poemas sobre su Perú. La verdad, la verdad verdadera sobre este país querido, él como lo veía bien desde la distancia, como lloraba y desesperaba, como se consumía en deseos de que confien su opinión, que le crean, que le dejen ayudar, que le dejen enseñar, y ¡todo eso exclusivamente para el bien del pueblo, el bien del Perú!

 

 

 

Faltaba un día para cumplir. Los dos nerviosos, Herculano más ocupado que nunca ya que mandaba y mandaba todo el día sus textos a todos, familiares, amigos, enemigos de antaño que ya no eran enemigos, ex-colegas, profesores. Su rostro pálido por sufrir tanto sabiendo que no estaría en casa para recibir reacciones, que tanto anhelaba, quería discutir, justificar.

 

 

 

Josefa Martina, erecta, con alta tensión por el día inminente, todo preparado de su parte, metió prisa para emprender el viaje a su cabaña de campo donde soñaba repetir una noche de luna de miel. Después celebrar una fiesta cargada de alegría y espíritu de amor.

 

 

 

Noche clara de verano, con los últimos rayos del sol, a las 9:19 p.m. en punto, Herculano la roca, derribado. Empezó a bostezar terriblemente indicando así que era hora de acostarse.

 

Una mirada interrogativa de ella, ¿No hay que tomar un brindis? le llevó a decir: No te preocupes, amorcito, ¡sólo para después poder seguir mejor! Esas palabras son transmitidas y verificadas ... y dicho – hecho – empezó a roncar – con un último esfuerzo gimió un “buenas noches”, casi ya inentendible, dormía ya.

 

 

 

Pasó la noche con sueños deshilvanados, en la mayoría sobre el estado social y moral del Perú, a las 4: 30 de la mañana se despertó sobresaltado – soñoliento no logró recordar qué una seña benévola de los angelitos le queria decir.

 

Se echó a dormir nuevamente y por fin durmió el sueño de los justos, durmió a pierna suelta hasta mediodía y a pleno sol.

 

 

 

Qué pasó todas esas horas con Josefa Martina?

 

Una noche en vela, saltó de la cama al amanecer. Cantos de júbilo de los pajaritos la acompañaban, su corazón palpitando se puso a buscar. Ah, cómo siempre a esa alma ingenua le gustaba jugar al escondite.

 

No encontró nada, ningun papelito, ningun chocolatito, ninguna flor, ni una Rosa de Lima.

 

Se puso a llorar.

 

De repente, inesperadamente, se manifestó que habían pasado irrecuperablemente los días despreocupados de juventud.

 

Reuniendo todas las fuerzas organizó el banquete al compas del roncar de su señor.

 

Por qué perder muchas más palabras ... pasó como tenía que pasar.

 

A su debido tiempo, para dar la bienvenida a los invitados, echando un vistazo a su mujer, con un “hola, ¿qué tal, todo bien?”, no esperando una respuesta, él se dedicó a su papel de señor de la casa, y ahí entrar en un maravilloso lugar de combate.

 

Con una galeria de personajes representativos de los honorables latinos de nuestra región discutieron, gritaron, pelearon, festejaron, celebraron su continente y sobre todo el Perú.

 

 

 

Josefa Martina, en un instante iluminado de mente, aprovechando de la hora que le ofreció su destino, llegó a la conclusión que había llegado la hora para develar su secreto. La voz suave de su mamá, perdida ya antaño, cantaba en su memoria: Josefa Martina, Josefa Martina, nunca te olvides tu nombre, un día vas a entender:

 

 

 

Nadie te puede quitar la libertad – sólo tú.

 

Nadie te puede hacer daño – sólo tu ...

 

 

 

¡Libérate de las ataduras, levántate, sé mujer!

 

 

 

Y clandestinamente, se despidió a la francesa, dejando un papel expresando agradecimientos:

 

¡Amore! ¡Querido señor de mis sueños! Después de una noche de maravilla mil gracias! Qué brillante bienvenida a este día de fiesta...! Pura alegría empezar un nuevo año de vida! Reforzada de tanto amor y atención conyugal, feliz de saberte cerca a mi lado – y además escribirme una poema de amor para este dia del 28 de julio – y ...

 

 

 

Bueno, el resto, escrito con palabras de ironía punzante se guarda en un silencio discreto ...

 

Según fuentes confidenciales la cartita entregó un provocador testimonio del estado de algo que empezó como un matrimonio patriota, provocando una profunda crisis.

 

 

 

Nunca estaremos seguros si la historia de veras fue así – cada uno lo cuenta

 

a su manera.

 

Pero en cada realidad hay un granito de invento.

 

 

 

Dicen que el esposo, cuando se enteró de la huída, mantuvo su propia filosofía epicúrea ante esta realidad: los dioses … “no se mueven por la ira ni la cólera ni tantos otros sentimientos ... Por el contrario … deberían ser un modelo de virtud y de excelencia a imitar, pues viven en armonía mutua manteniendo entre ellos relaciones de amistad”.

 

 

 

Y con mucha calma y sin guardar rencor por la ira de su estrella, su tesoro,

 

aprovechó de los días solitarios para recordar a sus amigos – ya que faltaban solamente tres meses – que no se olviden la fiesta inminente de su propio cumpleaños, no olvidándose tampoco mencionar que regalos serían siempre bienvenidos...

 

 

 

Entretanto la comunidad latina se quedó choqueada. Las fechas conmemorativas más importantes del país no permiten tanto lío, tanta quiebra. Ni el Presidente mismo en su Mensaje a la Nación rinde cuenta de todo lo realizado durante el año. Hay que brindar con optimismo y tranquilidad.

 

 

 

Se formó un comité contra la infamia, la afrenta, eleccionan a Herculano Séptimo como presidente. Hay que respetar al hombre, mimar, lisonjear. Para mejorar todo para el próximo año tendrá que cumplir sus dos mayores obligaciones – rendir honores a su país más rendir honores al matrimonio santo. En gloria de la patria y en gloria de la mujer. Y en todo no olvidarse de la Santa Iglesia.

 

El amanecerdel 28 van a saludar con una salva de cañonazos, préambulo digno.

 

Después aventar flores, saludar con efusión.

 

Ya escuchamos en nuestros sueños el coro unísono del futuro:

 

 

 

Josefa Martina la Libertadora – ¡Felices Fiestas Patrias!

 

 

 

El comité trabaja como hormiga, ya se está metiendo nuevas metas más altas – las noticias dan volteretas. Se rumorea que Perú participó en el Mundial de Atletismo debido a su apoyo – Perú para la Olimpiada de invierno – y lo más importante: ¡Alianza Lima pa’ arriba!! Falta sólo: Campeonato mundial!

 

 

 

Eso es todo que he podido contar, más no sé de esos eventos ...

 

 

 

Ah, casi olvidé lo más importante – naturalmente, Josefa Martina y Herculano Séptimo se han reunido nuevamente con amor. Sobrepusieron su retención inicial para llegar a un final conciliador.

 

Citamos sus propias palabras:

 

 

 

Josefa Martina, siempre algo terca: No te voy a hacer nada de cumple, ni regalos ni nada ---

 

Herculano Séptimo: Te tomo la palabra – no hagas nada – yo tampoco no quiero nada.

 

Josefa Martina, con intención de ser buena: Pero no quiero venganza ...

 

Herculano Séptimo, en un tono de plena convicción: No es de venganza – no!! No quiero tener testigos que estoy envejeciendo!

 

 

 

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