Arroz con pollo (Diálogo teatral)

Arroz con pollo


Daria León, 2009

 

 

El, entrando a la cocina, alegre:

 

Ah, qué rico olor! Ya estás cocinando? Déjame probar … Pero no es temprano?

 

 

 

Ella, un poco reservada:

 

Temprano? Tu qué sabes de la hora? Desde cuando usas un reloj? -

 

Quiero tener todo listo cuando vengan los invitados.

 

 

 

El: Me parece muy bien! Y qué estás preparando?

 

 

 

Ella: Pollo a la turca, verduras fritas italianas, ensalada griega, mousse au chocolat …

 

 

 

El: Qué?! Turca, italiana, griega … Tantas cosas extrañas? Ni conocemos esos paises! No ibamos a reunirnos sólo los latinos?

 

 

 

Ella, con un pequeño fastidio:

 

Sí, íbamos a reunirnos los latinos. Y no dijiste que vas a cocinar a la peruana y que yo no me preocupe?

 

 

 

El: Sí, eso dije. Y qué haces en mi sitio? No te metas, pues, ah?

 

 

 

Ella: No te veo preparar nada – te levantas tarde, no escuchas el despertador. Te sientas a la computadora sin decir nada, no escuchas cuando te llamo – ha, cómo podrías escucharme con la música tan alta, siempre estos valses antiguos de tus bisabuelos, no te duele la cabeza? Es un martirio. … Todo tengo que hacer yo!!

 

 

 

El: Ay, no exageres. No soy yo amo de casa?

 

 

 

Ella: De acuerdo, claro – de casa eres, en casa estás todos los días. Pero qué haces?

 

 

 

El: Lavo, plancho, cocino, voy al mercado … y los pocos minutos que me quedan no me permites disfrutar un poquito de mis pequeños pasatiempos?

 

 

 

Ella, con ironía:

 

Mi amore, disculpa, olvidé que preparaste la rica sopita de ayer – una bolsa de verduras congeladas en una olla de agua hirviente. Claro, preparadas con bastante dedicación.

 

Y la ropa toda lavada después de tres cortas semanas … suerte que mi jefe estuvo de vacaciones.

 

 

 

El, un poco pusilánime: Los viernes limpio toda la casa …

 

 

 

Ella: Porque sabes que los sábados estoy en casa para acabar con los detalles, esas cositas que tu llamas “ni cuenta me he dado”.

 

 

 

El, buscando un último argumento, baldando:

 

Ayer te reparé la bicla, no te he hinflado la llanta de tu bicicleta? Con esta bomba de aire bombástica – toditito para ti!

 

 

 

Ella: Por favor, qué tiene mi bicicleta que ver en la cocina? Típico, estos hombres – bombas bombas bombas, como si estuvieramos en guerra …

 

 

 

El: Y no soy tu eterno amado amante de las noches? Y eso sin bombas, sin viagra ni ayuditas!

 

 

 

Ella:

 

Oh, muy embriagodoras … Fantásticas, qué bonito cuando te pegas una bomba …

 

El: Amorcito, no peleemos …

 

Además es temprano, tu misma lo dices. Lo que recuerdo es que vienen a las cuatro de la tarde.

 

No nos quieres preparar un cafecito?

 

 

 

Ella: No! Ya me lo tomé hace tres horas, estás un poco tarde.

 

 

 

El: Por favor, con azucar y leche. Bien dulcecito …

 

 

 

Ella: Prepáratelo tu mismo.

 

 

 

El: Pues enseñame. Cómo lo hago?

 

 

 

Ella: Ni sabes prepararte un café? Qué te ha enseñado tu mamita?

 

Te revelo mi receta de ultimo grito:

 

Explicando lentamente con palabras bastante articuladas:

 

Hervir agua hasta esté hirviendo. A 100 grados, nada más. Echa polvo de café …

 

y ahora, por favor, usa tu cerebro y déjame en paz. Tengo que arreglarme, pintarme mi pelo, cortarme uñas y mucho más. Todas estas canas que tengo por tu culpa. – Quieres que tu esposa se presente como una bruja?

 

 

 

El: Jajaja, se presente?? Tu eres … mi amorcito!

 

Pero entiendo, no te voy a molestar ni robarte más tiempo. (Se dirige a la puerta …)

 

 

 

 

 

Ella, nerviosa: A donde vas?

 

 

 

El: A ver ….

 

 

 

Ella: A ver qué? Espera un momento.

 

Cuantas personas estaremos? 10? 10 ó más? Habla …

 

 

 

El: Puede ser, quién sabe? Por qué?

 

 

 

Ella: Por favor, necesito un número exacto!

 

 

 

El: Bueno, he pasado la voz a Aurelio, Irene, Marlena, Miguel, Pedro, él siempre viene con su control, a Yuri, …. ( cuenta con los dedos, muchos más, como 15)

 

 

 

Ella: No te entiendo! Exactamente a quienes has pasado la voz? Pasado la voz! Vienen o no vienen? Qué te han dicho?

 

 

 

El: Qué sé yo! Si vienen, vienen … tienen que venir!

 

 

 

Ella: Dios mio! Tantas personas! -- Ayayay, qué voy a hacer – va a faltar comida, no es suficiente, tus amigos no comen, tragan! Va a faltar!

 

 

 

El: Para qué te haces problemas. Siempre te haces problemas! Comemos lo que hay y punto.

 

 

 

Ella: Claro, como tu eres de casa no te preocupas porque antes que lleguen tú ya te comiste la mitad …

 

 

 

El,quiere irse ..

 

 

 

Ella, muy nerviosa: Adonde te vas??

 

 

 

El: A ver …

 

 

 

Ella: A ver qué? Qué dijiste que ibas a preparar?

 

 

 

El: Arroz con pollo!…

 

 

 

Ella: Arroz con pollo! Qué facil! Nunca sabes preparar otra cosa. Siempre lo mismo – arroz con pollo, pollo con arroz, arroz con arroz, arroz chaufa, …

 

 

 

El: Si les gusta pues … es lo que pide la afición!

 

 

 

Ella: A tí te gusta! No piensas en los invitados? Eso es todo lo que ofrece la cocina criolla peruana? Eres un excelente Chef, te elogias de ser un buen gourmet … pero sólo cocinas arroz! Mejor no me confio en ti.

 

 

 

El, ofendido: Bueno, si no te gusta, permiso …

 

 

 

Ella: (Desesperada, cambiando de tono y estrategia)

 

Amore mio, te pido … pensándolo bien, por favor, prepara una de tus ricas recetas: Papa a la Huancaina, por ejemplo. Siempre les gusta tanto a todos los invitados. Y les va a llenar. Si algo te falta – dime qué necesitas. Voy a correr al mercado, no quiero que te fatigues, ni te canses. Te quiero ver siempre viril. Mi tesoro, eres tan buen cocinero.

 

Un besito, mil besitos, todo lo que quieras, te doy tu premio, después que hagas lo que tanto te gusta, descansa, flojea, échate en el sofá, tómate unas cervezitas, que vengan tus amiguitos de la esquina para acompañarte, que hagan bulla como les gusta. La música alta, que griten, que …

 

 

 

Suena el teléfono – el va a contestar, aliviado de salir de la situación delicada.

 

 

 

El, gritando afuera, de muy buen humor, exageradamente:

 

Aló!!! Wilifredo!!! Hola, amigo, como estás?? Qué gusto escucharte!! Qué pasa? Habla! (escuchando) … Jajaja .. puch … , se fue? Qué jodidas son las mujeres, no? Una plaga de dios. Te digo, te faltan siempre el respeto! Ya no son como antes! Renegonas insoportables …

 

No, en mi casa nada, no lo permito, mi esposa siempre me hace caso, muy buena ama de casa, hacendosa. Servil? No, jamás de los jamases. Me lava, me plancha, va al mercado, cocina, me lee la mente, me atiende … cuando regreso de la oficina, todo está listo, brillando, bien arregladito, sabe que estoy cansado de tanto trabajo, que me desvivo por ella sólo para mantenerla bien.

 

 

 

Regresa, con el teléfono en la mano:

 

Ella, con voz baja: Quien es?

 

 

 

El: Qué? – Ah si, no hay ningun problema, como eres peruano, paisano, puedes llegar cualquier hora – nuestra casa es tuya! Qué? Ya están ante las puertas? Chévere! Ya! Les esperamos nomás! Mucho gusto!! Ahí seguimos … bye.

 

 

 

Ella, tapando el teléfono: No!!! Eres loco?? No es posible … nada está listo!

 

Faltan 4 horas todavía!

 

 

 

El: Vengan nomás, no hay problema!

 

 

 

Ella: Dios mio – sálvame, perdóname mis pecados. Por qué me has mandado este hombre!

 

Qué hago??

 

 

 

El, poniendose a salir: Bueno, primero: Prepararnos un buen pisco sour para la bienvenida. No te olvides …

 

 

 

Ella, gritando con alta voz: A donde te vas??

 

 

 

El: Me voy a tomar un rico duchazo! Con esta ropa sucia no los puedo dar la bienvenida.

 

 

 

Ella empieza a llorar.

 

 

 

Comentario:

 

Fue una fiesta muy bonita, todos contentos, todo muy normal, la pareja feliz – los amigos que llamaron como buenos peruanos aparecieron a las seis de la tarde y se despidieron bien temprano, a la madrugada siguiente.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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